determinismo

El determinismo pretende mostrar que los sucesos históricos a gran escala no pueden salirse de un curso específico que apunta en un sentido igualmente específico: el Imperio Romano había de disolverse, la sociedad industrial había de nacer en Inglaterra, el Imperio Chino había de anquilosarse. Estos hechos obedecen a causas, e investigar estas causas necesarias podría incluso proporcionarnos enseñanzas prácticas a la hora de afrontar un futuro que se regirá igualmente por causas necesarias. Aquí no se pretende negar cierto determinismo. Muy al contrario, la doctrina nazi estaba condenada, como el comunismo soviético, a acabar siendo barrida del curso histórico (aunque recordemos que la debacle del comunismo soviético al final del siglo XX no fue prevista por nadie) y todo parece indicar que sí existe un curso de desarrollo histórico que apunta a la instauración gradual de mayores controles de la violencia social que permitan una cooperación humana más eficiente para el beneficio del mayor número posible de individuos. Evidentemente, la ideología nazi cumplía estos requisitos todavía menos que el marxismo soviético ya que, al basarse en una doctrina racial, la mayor parte de la humanidad habría debido de verse necesariamente perjudicada por el dominio de la supuesta raza superior. Pero donde el determinismo histórico sí se equivoca lastimosamente es en el tratamiento mítico dado a la Segunda Guerra Mundial con posterioridad a 1945. No solo en obras de ficción escritas o audiovisuales, sino también en libros de historia, se nos muestra el resultado final de la guerra –la dramática derrota de Hitler y sus aliados japoneses- como una especie de western, donde los buenos derrotan a los malos gracias a su habilidad con las armas. Es como si pretendiesen tranquilizarnos demostrándonos que los malvados, por serlo tanto, están incapacitados para ganar las guerras. Se nos pretende convencer de esto arguyendo complicados razonamientos sobre economía, política u organización administrativa. Esto es absurdo. Hitler pudo ganar. Pudo ganar incluso cuando ya estaba en guerra, a la vez, contra la Unión Soviética, los Estados Unidos y el Imperio Británico, y, de hecho, es sorprendente que no ganara. Una sociedad totalitaria y militarista como la de la Alemania nazi poseía los medios suficientes para alcanzar ese triunfo y, si no fue así, se debió única y exclusivamente a la pura casualidad de que un solo hombre no tomó en un determinado momento una sola y lógica decisión; esta decisión habría sido de tipo meramente militar, estratégico, en absoluto afectada por la ideología ni por las condiciones económicas y sociales. El nazismo, por supuesto, hubiera acabado fracasando, pero no tal como sucedió en realidad, al cabo de una especie de gran espectáculo bélico en el cual los justos vencieron a los malvados. El bien se impone al mal, sí, muy probablemente, pero la guerra es un terreno para el cual el mal, a veces, está mejor cualificado. Es un hecho que, de todas formas, fue la Unión Soviética, un régimen tan totalitario y casi tan maligno como el III Reich, quien acabó derrotando a la Alemania nazi (y aquí no es el lugar para discutir si hubieran podido hacerlo sin ayuda). El relato que extensamente se presenta en este espacio comienza, pues, con la toma por Hitler de una sola decisión concerniente a una determinada iniciativa estratégica de tipo militar (esencialmente, cerrar el Mediterráneo con el fin de que la flota italiana entre en el Mar Negro). Es conveniente seguir el relato desde el principio con ayuda del Índice, y para su comprensión más exacta es preciso informarse lo mejor posible acerca de los sucesos de la historia militar de la guerra. Se acompañan los episodios de una Cronología, donde se diferencia lo real de lo ficticio, y se aportan algunos links útiles (la Wikipedia es muy completa y contiene pocos errores). La historia militar abarca cuestiones sociales, políticas y económicas (incluso geográficas), así que puede resultar también instructivo en muchos otros aspectos. Cuenta, asimismo, con un componente lúdico… y este mismo componente lúdico conlleva las correspondientes implicaciones psicológicas y sociales.

martes, 11 de febrero de 2014

6. Conquista del Mar Negro

 

  En esta historia alternativa, las líneas verdes en espacios de tierra firme señalan el frente en el momento de la entrada de la flota italiana en el Mar Negro (19 de junio de 1942), las flechas verdes indican las fuerzas de desembarco en la península de Taman (21 de junio) y el posterior refuerzo a la cabeza de playa, las flechas azules la dirección de la ofensiva "Fall Blau" (28 de junio), las flechas marrones la conquista final de la costa oriental del Mar Negro por las tropas del Eje (11 de septiembre 1942).


  La ofensiva “Fall Blau” alemana comienza el 28 de junio de 1942. Aprovechando el trastorno creado por la invasión del Mar Negro por la flota italiana (19 de junio) y el posterior desembarco en Taman (día 21), truenan los cañones alemanes al oeste del río Mius, que desemboca en el Mar de Azov. El mariscal von Bock dirige la ofensiva de todo el Grupo de Ejércitos Sur alemán con las unidades escogidas de las fuerzas armadas alemanas y con un objetivo prioritario: la captura de toda la costa del Mar Negro previa a la conquista del Cáucaso y sus grandes recursos de materias primas.

   El 1 ejército Panzer alemán (1 Panzerarmee) y el 17 ejército de infantería alemán (17 Armee) son los que rompen el frente. Al 1 Panzerarmee acaba de añadirse la 50 división de infantería, anteriormente formando parte del 11 Armee en Crimea: el cerco naval a los ejércitos rusos en Crimea (Kerch y Sebastopol) permite ahora que sea posible prescindir de esta unidad de infantería y que se la envíe a reforzar el avance hacia Rostov. También la división italiana "Sforzesca", tras una estancia de tres meses, abandona Crimea para incorporarse al ejército italiano en el este de Ucrania. Para compensar este debilitamiento de la fuerza del Eje, todas las fuerzas rumanas anteriormente dedicadas a la defensa costera se dirigen a ocupar posiciones en Crimea frente al enemigo rodeado y cada vez más debilitado por el bloqueo naval.

   El objetivo de la ofensiva alemana del Grupo de Ejércitos Sur, más allá de conquistar Rostov, consiste en rodear todo el Mar de Azov hasta enlazar por tierra con la cabeza de playa del cuerpo anfibio germanoitaliano en Taman que, al mismo tiempo, está a punto de ser reforzado por mar por la transferencia de otras tres divisiones del 11 Armee que embarcan en los puertos de Crimea (en Crimea quedan a partir de ahora solo dos divisiones alemanas, tres italianas y cinco rumanas... más las unidades rumanas de defensa costera que acuden ahora a reforzar los frentes en tierra adentro). Más al norte del Mar de Azov, en el sector próximo de Voronezh, se prepara para atacar también el resto del Grupo de Ejércitos Sur (6 Armee, 4 Panzerarmee y 2 Armee, más los soldados húngaros, rumanos e italianos). Lo harán el 9 de julio, una vez que los rusos comiencen a presentar resistencia organizada a los ataques alemanes en la zona del Mar Negro.

   Aunque la férrea determinación de Stalin y los hábiles generales de la Stavka, Zhukov y Vassilievsky, evitan el caos total, no se puede salvar Rostov, que cae el 10 de julio, el día después de que el resto del grupo de Ejércitos Sur alemán emprenda la segunda fase de “Fall Blau” más al norte, ahora contra Voronezh, en el alto Don, con el objetivo de hacer creer a los rusos que el auténtico blanco de la ofensiva es Moscú.


                    Las tropas nazis conquistan Rostov en el verano de 1942

    Con tantos frentes abiertos y tantas amenazas, los soviéticos capean la situación como pueden y lanzan sus nuevos cuerpos de tanques que, inexpertos aún, sucumben ante la superioridad táctica de los Panzer alemanes (pero no hay que perder de vista el hecho de que en esta época los rusos están fabricando tres o cuatro veces más tanques al mes que los alemanes, y que se trata, en su mayoría, de buenos tanques).

   Desde Rostov, tomado el 10 de julio, los alemanes se dirigen hacia el sur, aunque siempre desplegando fuerzas de protección en los flancos para no quedar atrapados en un "cuello de botella". Unos setenta kilómetros al sur de Rostov, carretera y ferrocarril se bifurcan. Hacia el este, el camino se interna en el Cáucaso. Pero hacia el oeste está la dirección correcta, hacia Krasnodar, y un poco más allá, los puertos del Mar Negro de Anapa y Novorossisk. El esfuerzo principal, por tanto, se hace en esta dirección, y la vanguardia blindada alemana toma Krasnodar, a 270 kilómetros de Rostov, al cabo de una semana de avances, el 18 de julio. El 24 de julio de 1942, el 1 Panzerarmee al mando del mariscal Kleist logra enlazar con Manstein y su tropa alemana, italiana y rumana en el reducto de la península de Taman (que se ha mantenido durante un mes abastecido solo por mar y aire): otro avance espectacular de 170 kilómetros en seis días. El 1 Panzerarmee, siempre apoyado por el 17 Armee (ambos conforman el grupo de ejércitos A, al mando del mariscal List, dentro del grupo de ejércitos sur), ha necesitado dos semanas, tras conquistar Rostov, para rodear el mar de Azov (cuatrocientos kilómetros de trayecto). De conquistar toda la costa oriental del Mar Negro hasta la misma frontera turca (objetivo político primordial, según señala Hitler, que desde mediados de julio está dirigiendo la ofensiva desde Vinitsa, en Ucrania) tiene que encargarse ahora el 17 Armee, mientras que el 1 Panzerarmee, conseguido el objetivo principal de enlazar con la cabeza de playa y cediendo algunas de sus unidades al 17 Armee, será el que profundice en el nordeste del Cáucaso, hasta alcanzar el mismo Mar Caspio con el objetivo de aislar por completo a los soviéticos en el resto de la vasta y montañosa región, aunque también ha de cooperar en la operación prioritaria de la conquista de la costa del Mar Negro. El 6 Armee, más al norte, debe dirigirse a Stalingrado para cubrir el flanco y cerrar a los rusos la navegación por el bajo Volga, que permite, entre otras cosas, el transporte de petróleo del Cáucaso a los grandes centros industriales más al norte.

   El 17 Armee, al mando del general Ruoff, es un gran ejército de infantería con cuatro cuerpos que incluye divisiones de montaña y que va a ser reforzado por dos divisiones de élite del 1 Panzerarmee (la 13 Panzer y la Waffen-SS Wiking). Para alcanzar la frontera turca tienen que superar primero las inmensas montañas del Cáucaso que llegan hasta el mismo mar, pero Ruoff y su superior inmediato, el mariscal List, no dudan de que van a conseguirlo: mientras los demás ejércitos alemanes siembran la devastación profundizando tierra adentro hacia el este (hacia Voronezh, el río Don, Stalingrado y el mar Caspio), él, en la misma costa, va a contar con el apoyo de los cañones de la flota italiana. Y algo más que los cañones: las cincuenta “Motozattere” utilizadas en el desembarco el mes anterior, más otras veinte naves equivalentes alemanas, pueden transportar, en un solo día, y si utilizan el próximo puerto de Anapa como punto de partida, hasta 3.500 toneladas de material de guerra… o quince mil hombres armados. Y, a fin de reforzar la logística, están en camino veinte naves más de esta clase (la mitad de ellas, desde el Norte de África, donde Rommel ya no las necesita para suministrarse). Además, pueden usarse otras embarcaciones para transportar hombres, y muchas más a medida que vayan siendo puestos en servicio los puertos enemigos capturados, de los cuales el más importante es la gran base naval de Novorossisk, cuyo ferrocarril conecta el Mar Negro con Stalingrado, 680 km hacia el este tierra adentro.

  Esta red logística basada en el transporte marítimo permitirá al 17 Armee, por tanto, encontrarse siempre en plenitud de fuerzas frente a los angustiados rusos que, a su vez, irán teniendo cada vez más dificultades para aprovisionarse. A finales de julio, tras más de un mes de combates navales, la flota soviética del Mar Negro ya casi no existe. El último crucero ruso está incapacitado para navegar y sus cañones van a utilizarse en la desesperada defensa de la base de Novorossisk, que será el primer objetivo del 17 Armee. Apenas un par de destructores rusos pueden intentar alguna aventura, y todavía quedan unos pocos submarinos que no han sido liquidados por las naves del Eje. En cualquier caso, los buques italianos se acercan a la costa cada vez que hace falta cañonear un objetivo terrestre. Más que la maltrecha flota enemiga, el principal riesgo que corren los navíos italianos son los ataques aéreos.

   El 3 de agosto -diez días después de enlazarse con la cabeza de puente de Taman- una vez se ha reequipado (haciendo uso del puerto de Anapa), el 17 Armee de Ruoff asalta Novorossisk con todo lo que tiene, incluidos los cañones de la flota, y desborda al 56 ejército ruso que defiende la gran base naval. Antes de retirarse, los soviéticos tienen el buen juicio de sabotear en lo posible el puerto y la terminal ferroviaria.


                           El puerto de Novorossisk durante la segunda guerra mundial


  Dos días más tarde de la caída de Novorossisk, el 5 de agosto, no muy lejos de allí, pero más tierra adentro, otro de los cuerpos del 17 Armee, con apoyo del 1 Panzerarmee, captura los campos petrolíferos de Maikop, uno de los más buscados trofeos: a pleno rendimiento, solo este campo puede proporcionar al Eje tanto petróleo como el que obtenían "por las buenas" durante el pacto germano-soviético y se encuentra, además, solo a 150 kilómetros del puerto y refinería de Tuapse, conectado por carretera, ferrocarril y oleoducto. De nuevo, los rusos lo han incendiado todo al retirarse, pero no es nada que no tenga solución, especialmente porque, una vez que se capture Tuapse, que es el siguiente objetivo del 17 Armee, todo el material de ingeniería llegará en poco tiempo desde el otro lado del Mar Negro. El puerto de Tuapse está a 120 kms al sur de Novorossisk, siguiendo la carretera de la costa.

Los alemanes capturan los campos petrolíferos de Maikop en el Cáucaso, abandonados en llamas por el enemigo en retirada.

   Tras la conquista de la ciudad y el puerto de Novorossisk, el 17 Armee se toma un par de semanas para reequiparse, para que los ingenieros comiencen los trabajos de reparación en el puerto y también para que el 1 Panzerarmee se vaya abriendo paso hacia el sudeste del Cáucaso, organizando rutas de acoso a través de las montañas hacia la costa del Mar Negro que el 17 Armee utilizará. Mientras tanto, las Motozattere, algunas navegando directamente desde la desembocadura del Danubio y atravesando todo el Mar Negro, siguen desembarcando armas, munición y combustible en la misma retaguardia alemana. Los soviéticos que defienden la costa del Mar Negro, por el contrario, a duras penas pueden recibir suministros por el ferrocarril y carretera costeros, bajo el cañoneo constante de los buques italianos, o a través de las montañas, por cuyos pasos también se están aproximando otras unidades del 17 Armee.

   El 17 Armee emprende la ofensiva para la conquista final del Mar Negro el día 20 de agosto -quince días después de la caída del puerto de Novorossisk-, mientras el 1 Panzerarmee penetra hacia el este con el objetivo de alcanzar el mar Caspio, esperando dejar pronto el territorio de la URSS cortado en dos; para el 30 de agosto el 6 Armee cruza el río Don para conquistar Stalingrado. Con estos tres movimientos (conquista de Stalingrado, travesía del Cáucaso hasta el mar Caspio y conquista de toda la costa del Mar Negro) Hitler espera dejar la guerra en el Este prácticamente decidida a final del verano. También cuenta con conquistar Leningrado en septiembre u octubre, convirtiendo el mar Báltico en un lago alemán más, igual que ha hecho con el Mediterráneo y cree que está a punto de hacer con el Mar Negro.

   El que lo tiene más fácil es Ruoff y su 17 Armee. Para el avance de algo más de seiscientos kilómetros hasta la frontera turca divide su ejército en tres grupos principales: el 44 cuerpo, con las divisiones 97 y 101 Jäger (cazadores), toma la ruta de las montañas para acosar el puerto de Tuapse desde el interior, y el 49 cuerpo, con las divisiones de montaña 1 y 4, hace lo mismo con el puerto de Sukhumi, más al sur, todo por rutas que ha abierto el 1 Panzerarmee en su avance hacia el interior del Cáucaso, siguiendo el ferrocarril que va desde Rostov a Mahachkala (región de Dagestan, a orillas del Caspio). Mientras tanto, por la costa, avanzará el auténtico puño de hierro del 17 Armee: el 57 cuerpo, con las divisiones de infantería 125 y 198 más la división móvil eslovaca, reforzados por la 13 división Panzer (cedida del 1 Panzerarmee, que se queda solo con el elemento blindado de las divisiones 3 y 5 Panzer hasta que el 17 Armee logre alcanzar la frontera turca) y por la división Waffen-SS Wiking. Para comandar tan formidable fuerza se designa al general Eberhard von Mackensen, aunque el mismo Ruoff acompañará en ocasiones su avance. Como cobertura y reserva queda el 5 cuerpo, que está formado por las divisiones alemanas 8 y 73, y las divisiones de caballería rumanas 6, 9 y 19.

  El avance hacia la frontera turca se realiza a lo largo de la franja de tierra entre la costa y las montañas. Un escenario que da ventajas a los rusos en cuanto a que es un frente estrecho y la obstrucción que representan la eliminación de puentes, los derrumbes sobre la carretera costera y que los rusos cuentan con puertos y un ferrocarril para aprovisionarse... pero estas ventajas resultan insignificantes dado lo que supone para los alemanes contar con la capacidad de fuego de los buques italianos y la capacidad de las Motozattere para transportar suministros hasta las playas a medida que el 57 cuerpo avanza. Además, la flota italiana y la Luftwaffe impiden a su vez que los rusos reciban sus propios suministros, arrinconados como están entre las montañas y el mar, con el ferrocarril costero obstruido por la artillería naval italiana. Los ingenieros alemanes, mientras tanto, van reconstruyendo la carretera con los materiales que reciben por la costa. El avance nazi es constante, metódico e imparable.



   El 25 de agosto, el 17 Armee conquista Tuapse, al cabo de cinco días de ofensiva (algo menos de treinta kilómetros diarios): otro gran puerto con su ferrocarril, esencial para la extracción y el transporte del petróleo de los yacimientos próximos a Maikop. Los hombres del 57 cuerpo enlazan entonces con los del 44 cuerpo que asediaban los pasos en las montañas. El 31, cae Sukhumi (tras tomarse Sochi dos días después de Tuapse), enlazándose igualmente con el cuerpo 49 y dejando atrás la región costera más montañosa, entrándose en Georgia, en la región de la cuenca del río Rioni, las tierras bajas de Lazica (la antigua Cólquida). El 17 Armee sigue avanzando, siempre apoyado por la flota, y siempre con el 57 cuerpo por delante, con la 13 Panzer y los Waffen-SS de la Wiking. Hitler se siente molesto porque los turcos aún no intervengan. De hecho, el presidente Inonu recibe presiones constantes para declarar la guerra a los rusos, pero aun así se mantiene firme: conservar la neutralidad permite a Turquía extorsionar a los aliados para que le suministren por ferrocarril (el de Próximo Oriente) algunos bienes vitales, incluidos alimentos y petróleo. Inonu le comenta al embajador alemán Von Papen que el que sigan siendo neutrales favorece el avance del Eje, ya que hay decenas de miles de soldados rusos que, a medida que se acerca el enemigo a sus posiciones, tiran las armas y cruzan la frontera para entregarse a los turcos y ser internados.

   Algo hay de verdad en ello, porque cuando el 11 de septiembre de 1942, las tropas del 57 Cuerpo, tras atravesar el río Rioni y la llanura de Lazica, se apoderan finalmente de la última ciudad soviética en la costa oriental del Mar Negro (Batumi), se concentran ya más de treinta mil desertores rusos en los campos de internamiento que los turcos, aún neutrales, han improvisado en la frontera. Pero la sensación del momento se produce cuando los noticiarios alemanes difunden la imagen de los oficiales alemanes SS saludando marcialmente a los asombrados guardias fronterizos turcos: el Mar Negro está cerrado. Los alemanes han recorrido los seiscientos kilómetros en poco más de veinte días, siempre apoyándose en la flota y en los suministros recibidos por la costa.

                      El crucero soviético Vorochilov en el puerto de Batumi

   ¿Y Crimea, la flota soviética y el cuerpo anfibio germanoitaliano? Al enlazar los hombres del grupo de ejércitos A con la cabeza de playa de Taman, la lucha en el estrecho de Kerch está prácticamente terminada, ya que por estas fechas la flota soviética carece de capacidad alguna de transportar suministros al grupo de ejércitos ruso cercado, el “Frente” de Crimea (en la península de Kerch y en Sebastopol). A los cuatrocientos mil soviéticos (casi todos militares) les escasea la munición para sus cañones y pronto les escaseará la comida, aunque esquilmen a fondo los recursos de que disponen. Con todo, Stalin les ordena a Mekhlis, Petrov y Kozlov, los mandos supremos de las tropas aisladas en Crimea, que se mantengan firmes, con dos objetivos principales: inmovilizar el mayor número posible de tropas del Eje durante el mayor tiempo posible y mantener cerrado el estrecho de Kerch, con lo que, al menos, los alemanes no podrán utilizar aún los puertos del mar de Azov. Además, una media docena de submarinos rusos todavía son operativos en la gran base naval de Sebastopol y fuerzan a los destructores italianos a seguir escoltando sus convoyes de suministros de la costa oeste a la costa este del Mar Negro. Cuando menos, les hacen gastar combustible, del que andan escasos, y les impiden participar en operaciones de apoyo costero a las tropas alemanas que avanzan hacia el sur.

   Pero una vez terminada la campaña de la costa del Mar Negro, Hitler decide "limpiar" Crimea. Para eso hará de nuevo uso de los acorazados de la flota italiana que, en parte para ahorrar combustible, se han retirado a puertos seguros, habiendo dejado a los destructores y cruceros hacer las tareas de escolta y bombardeo costero. De nuevo se recurre a la fuerza anfibia y a las “Motozattere”, que en este momento son ya cien y, por lo tanto, pueden poner en tierra, de una sola vez, hasta a veinte mil hombres.

   Las tropas del Eje se toman un descanso mientras se realizan los preparativos de la operación, que comienza nueve días después de que se alcance la frontera turca en Batumi. Para entonces, sin embargo, y tras ser ascendido Manstein a mariscal, prácticamente se disuelve el 11 Armee: las dos divisiones que mantenía en Crimea, la 24 y la 72, así como las dos que habían reforzado Taman, la 22 y la 49, son enviadas a Leningrado para participar en la captura definitiva de la ciudad, aunque durante el traslado la división 72 es desviada al grupo Centro de ejércitos debido a una ofensiva soviética en esa zona (ofensiva Rzhev-Sichevka). Así que, quienes el día 20 de septiembre de 1942 irrumpen en la península de Kerch son solo los italianos del cuerpo Alpino y los rumanos: cinco divisiones de montaña y tres de infantería, enfrentándose a los restos de los ejércitos soviéticos 44, 47 y 51 que, aunque no han sufrido muchas bajas, se han quedado sin munición para su armamento pesado y apenas han recibido alimentos desde que quedaron cercados tres meses antes, de modo que la tropa y la población civil están terriblemente debilitadas. Un duro castigo a cargo de los Stuka de la Luftwaffe los pone en fuga y abre camino a los invasores. Al mismo tiempo, procedentes del puerto de Anapa, los alemanes e italianos del cuerpo anfibio y los rumanos de la división de montaña que combatió con ellos en la cabeza de puente de Taman, bajo la cobertura de los enormes cañones de los buques pesados italianos, desembarcan con cincuenta tanques haciendo uso de las “Motozattere” y algunas embarcaciones ligeras.

   Tres meses después de quedar aislados, sin armamento pesado, la totalidad del frente de Crimea sucumbe a bajo costo ante una fuerza enemiga inferior en número pero con una capacidad de fuego infinitamente superior. A pesar de ello, el ejército 51 ruso resistirá una semana en la península de Kerch hasta su rendición definitiva el 28 de septiembre. Siguiendo el ejemplo de la rendición británica simultánea en Tobruk y Malta (para minimizar el efecto propagandístico adverso), ese mismo día se rinden los rusos de Sebastopol del ejército costero. Los del Eje han hecho cuatrocientos mil prisioneros, contando la población civil, y unos cuantos miles de muertos al agónico “Frente de Crimea” soviético, incluyendo la fortaleza de Sebastopol. Entre los invasores, los muertos no llegan a un centenar en la operación final. Los generales Petrov y Kozlov se rinden con sus hombres, pero el comisario Mekhlis, judío, solo puede suicidarse. Los últimos submarinos rusos se hunden a sí mismos en Sebastopol, como ya hicieron antes la flotilla del mar de Azov en Temryuk y las demás unidades del Mar Negro en Poti y Batumi. Dentro de lo que cabe, los prisioneros rusos tendrán suerte: a los alemanes les resulta barato trasladarlos por mar hasta el Danubio y de allí a la misma Alemania, donde serán utilizados como mano de obra esclava (la economía alemana se resiente de la repentina liberación del millón de prisioneros franceses), de modo que su porcentaje de supervivientes al cautiverio, pese a que se encuentran subalimentados al rendirse, será superior al acostumbrado entre los prisioneros rusos en manos de los alemanes.

  Una vez se ha producido la rendición de Crimea, los rumanos se hacen cargo de los prisioneros mientras el cuerpo Alpino italiano de tres divisiones comienza su traslado al frente del Don, donde está el resto de las fuerzas italianas, para tomar posiciones defensivas con vistas al invierno (aún no se sabe cuándo terminará la guerra).

   La resistencia rusa en Crimea no ha sido inútil: todavía tras la rendición del ejército 51 soviético, el estrecho de Kerch sigue estando minado y llevará varias semanas limpiarlo, de modo que, acercándose el invierno, cuando este mar de bajo fondo y con demasiada agua dulce se hiela igual que los grandes ríos rusos, la utilidad que obtendrán los alemanes de los puertos del mar de Azov a finales de 1942 será muy escasa. Además, la concentración de la Luftwaffe para sembrar el terror y aniquilar la última resistencia de los soviéticos de Crimea ha retrasado las demás campañas (en Stalingrado, el Don y el Cáucaso).

    Ahora por fin la flota del almirante Iachino puede regresar victoriosa a los puertos italianos a mediados de octubre. El KG 26, grupo de aviones torpederos de la Luftwaffe, ya ha partido a primeros de agosto hacia Noruega, donde va a contribuir a la destrucción de los convoyes británicos que se dirigen a los puertos rusos del Ártico. Y las tropas anfibias, que en realidad apenas han afrontado pérdidas en la operación final en Crimea, pueden continuar su descanso y preparación a la espera, se supone, de que Rommel los reclame para cruzar el canal de Suez antes de fin de año...

   Con el cierre de todo el mar, el 17 Armee solo tiene que custodiar el territorio conquistado y puede ceder algunas fuerzas a otros sectores. La Wiking y la 13 Panzer, más una división Jäger y otra de montaña, son transferidas al 1 Panzerarmee que se enfrenta a una dura resistencia en su intento de alcanzar el mar Caspio. El 15 de agosto se tomó Pyatigorsk para asistir desde el este a la conquista de la costa del Mar Negro, pero no es hasta el 12 de septiembre cuando el 1 Panzerarmee reemprende la marcha a lo largo de la línea férrea que profundiza en el Cáucaso. La penetración llega el 25 de septiembre hasta Mozdok, en el río Terek (que desemboca en el Caspio), pero para entonces los rusos han podido concentrar fuerzas defensivas que detienen el avance hacia los campos petrolíferos de Grozni, más ricos que los ya capturados en Maikop. Mientras tanto, un nuevo ejército de infantería alemán va a formarse al final del verano en la costa de Georgia; se trata del 12 Armee, que subsistía muy disminuido en los Balcanes y que ahora allí ya resulta innecesario tras el fin del verano, debido a que el cierre del Mediterráneo ha hecho que muchos partisanos depongan las armas y a que los italianos han enviado más divisiones a los Balcanes para reemplazar a los alemanes que parten hacia el Cáucaso (estas divisiones italianas son parte de las que sobran después de disolverse la ya innecesaria defensa costera italiana en el Mediterráneo).

   Los alemanes consiguen con la conquista del Mar Negro otro gran éxito político: duramente presionado por los oficiales de su ejército, el rey de Bulgaria se resigna a declarar la guerra a los soviéticos y a enviar inmediatamente al frente ruso un cuerpo de tres divisiones de infantería (buena parte de estas fuerzas son también las que los búlgaros se ahorran de la defensa costera, ahora innecesaria). Tiene que hacerlo, se le aconseja, para impedir que los turcos se le adelanten en abandonar la neutralidad. Porque los turcos, de momento, siguen sin declarar la guerra a los rusos; tan solo el presidente Inonu, un poco como el rey búlgaro, acepta al menos que la división turcomana de voluntarios, que ha terminado de equiparse y entrenarse en Alemania, también se sume al esfuerzo del Eje en la lucha antibolchevique; esta división la integran diez mil voluntarios turcos y seis mil turcomanos ex soviéticos, y tiene como comandante al general Nuri Killigil (hermano del difunto Enver Pashá), que ya comandó el ejército islámico del Cáucaso en 1918. Una división de voluntarios franceses y otra más de españoles llegarán también al Este al fin del verano. Todos se apresuran a ponerse del lado del que parece seguro vencedor. Y temen no llegar a tiempo, porque la guerra podría acabar pronto.

   A finales de octubre, Hitler espera aún que sus objetivos finales se cumplan en cuestión de pocas semanas: Stalingrado y Leningrado caerán casi al mismo tiempo, el Cáucaso quedará embolsado y separado del resto de la URSS, y los turcos entrarán en la guerra, algo que a él le interesa más para acabar con los angloamericanos en Próximo Oriente que por liquidar a los rusos, que cree que ya están acabados. En los planes de Hitler para fin de año, Rommel cruzará el canal de Suez y enlazará con las tropas alemanas del Cáucaso sobre el Golfo Pérsico. Muy probablemente, los japoneses estarán entonces en la India y la guerra habrá terminado.

   Ooo

       Tanto los historiadores posteriores como los generales alemanes a finales de 1941 ya sabían que el principal obstáculo para conquistar Rusia era de tipo logístico: para alcanzar la línea Arkangelsk-Astrakhan, el objetivo estratégico mínimo fijado para la destrucción de la URSS como enemigo a temer (establecer la línea implicaría la conquista de Moscú, Leningrado y todo el Cáucaso), era preciso penetrar más de mil kilómetros en territorio ruso. Con malas carreteras, el ferrocarril destruido por el enemigo en retirada y las atroces condiciones de frío, hielo y barro en las estaciones menos favorables, los alemanes hubieran necesitado para lograrlo un ejército completamente motorizado con grandes reservas de combustible. No contaban con nada de eso, de modo que lo sucedido ante Moscú en diciembre de 1941 se hizo inevitable desde el momento en que los rusos fueron capaces de seguir creando nuevas formaciones armadas a medida que las primeras en enfrentarse a los alemanes eran destruidas (los generales alemanes tenían la expectativa de que el ejército ruso quedaría prácticamente aniquilado en los primeros enfrentamientos, no demasiado lejos de la frontera). 

  Por supuesto, si los rusos tuvieron tiempo para crear nuevas formaciones a medida que se retiraban hacia el Este y las primeras eran destruidas se debía precisamente a que el invasor no podía avanzar fácilmente a través de tan grandes distancias mientras le salían al paso las tropas rusas (muchas veces muy mal equipadas y entrenadas) cuya inmensa capacidad de sacrificio resultó esencial para ganar tiempo. 

  En general, se consideraba que la línea logística óptima para los atacantes del Eje llegaba hasta los quinientos kilómetros del punto de partida, de modo que la conquista del Mar Negro y la utilización de todos sus puertos y ferrocarriles hubiera resuelto el problema, y esto es lo que habría visto en esta historia el general Manstein a primeros de enero de 1942, cuando se está enfrentando a los desembarcos rusos en Crimea: si se ocuparan los puertos del Mar Negro oriental (Rostov, Anapa, Novorossisk, Tuapse, Sochi, Sukhumi, Poti, Batumi…) los alemanes podrían transportar con relativa facilidad todos sus pertrechos y suministros en un entorno de quinientos kilómetros por carretera a partir de tales puertos capturados, y mucho más lejos contando con los ferrocarriles soviéticos capturados (Stalingrado, por ejemplo, estaba a seiscientos cincuenta kilómetros del gran puerto de Novorossisk y existía un ferrocarril entre ambas ciudades). Incluso les sería fácil, utilizando la conexión Danubio-Mar Negro (y los ferrocarriles de Rumania y Bulgaria hasta los puertos de la costa occidental del Mar Negro), llevar todo el material industrial necesario para la rápida rehabilitación de los mismos puertos rusos capturados y los correspondientes ferrocarriles que se internan en territorio soviético desde ellos por mucho que los rusos los hayan destruido al retirarse. De hecho, en la realidad, en noviembre de 1942 los alemanes ya tenían en uso los dos ferrocarriles que llegaban hasta Stalingrado desde el oeste… y eso que todo el material de ingeniería hubo de ser transportado por tierra a través de las inmensidades de Polonia, Bielorrusia y Ucrania, por donde los alemanes solían ser hostilizados por los partisanos. 

  Lo mismo sería válido, por supuesto, en lo que se refiere al material necesario para poner en explotación los campos petrolíferos de Maikop, a solo entre cien y ciento cincuenta kilómetros del puerto y refinería de Tuapse (que serían también previsiblemente incendiados por los rusos al retirarse). 

   En el entorno de quinientos kilómetros tierra adentro a partir de los puertos del Mar Negro, los alemanes tenían todo lo necesario para ganar una guerra de desgaste contra Estados Unidos, la Commoenwealth y la misma URSS: el petróleo, por supuesto (los yacimientos de Maikop y Grozni, aunque los grandes yacimientos de Bakú quedaban un poco más lejos), el carbón y el hierro del Donbass, y el grano no solo de Ucrania, sino también del norte del Cáucaso. En ese entorno estaban también los aproximadamente cinco millones de musulmanes del Cáucaso, casi los únicos aliados con los que Hitler contaba de entre la población soviética (también contaba, por supuesto, con la probable alianza de los musulmanes de Asia Central, más alejados, y con algunos pueblos bálticos que los nazis consideraban "racialmente afines"). 

   La conexión Mediterráneo-Mar Negro todavía hubiera posibilitado algo más: el fácil transporte de las materias primas capturadas, ya que algunos especialistas advirtieron en su momento de que tal vez el Danubio no pudiera permitir un tráfico tan intenso; pero como Alemania tenía que abastecer también de petróleo, carbón y cereales a sus aliados del Mediterráneo, estos serían servidos directamente desde el Mar Negro utilizando transporte marítimo (de origen italiano y francés, en su mayoría) mientras que las rutas terrestres ya conocidas se utilizarían exclusivamente para los territorios de Centroeuropa (que en la realidad fueron transitadas también por los envíos de petróleo y carbón destinados, por ejemplo, a Italia, lo que implicaba dificultades por saturación del tráfico). 

   Las operaciones militares relatadas en esta historia son bastante realistas, incluso conservadoras. El ritmo de avances, una vez tomada la gran ciudad de Rostov, la puerta del Cáucaso, es similar en esta historia al de la realidad. En la realidad, los nazis tomaron Rostov el 23 de julio y llegaron a Stavropol el 3 de agosto (once días para un recorrido de 340 kilómetros: 30 de promedio); en la historia alternativa toman Rostov el 10 de julio (el avance es prioritario en la zona del Mar Negro) y toman Krasnodar el 18 de julio (ocho días para un recorrido de 270 kilómetros: 33 de promedio).

  En la realidad, los alemanes nunca pudieron cruzar los difíciles pasos de la cordillera del Cáucaso, duramente defendidos por los soviéticos. El puerto de Novorossisk fue conquistado a primeros de septiembre (no era una prioridad), pero la resistencia rusa impidió que fuese utilizado, ya que el frente se mantuvo en los alrededores de la misma ciudad. Los soldados rusos de los ejércitos 47, 56 y 18 defendieron la franja costera del Mar Negro oriental tras las montañas gracias a que recibían suministros tanto por la carretera (que bordeaba las montañas junto al mar) como por el ferrocarril costero y por los buques soviéticos que llegaban hasta los puertos de Gelendzhik, Tuapse, Sochi y Sukhumi. A partir del mes de agosto de 1942, según el historiador Gerhard Weinberg, el que Rommel hubiera sido detenido por los británicos en El Alamein permitió que los soviéticos retirasen tropas que defendían la frontera turca para llevarlas a luchar contra los alemanes, pues los estrategas rusos consideraron que la situación en el Mediterráneo no inducía ya a que los turcos pudiesen romper su neutralidad a favor de los enemigos de la URSS (los turcos, en todo caso, habían concentrado tropas en la frontera soviética). Un buen ejemplo de la conexión estratégica “Mediterráneo-Mar Negro” en la realidad.

   Si los soldados alemanes de los cuerpos 57, 44 y 49 del 17 Armee no pudieron vencer la resistencia enconada de los rusos en las montañas del Cáucaso esto se debió -aparte del reforzamiento de las tropas rusas a partir de agosto- en buena medida a que a los alemanes les costaba mucho recibir suministros desde sus lejanas bases logísticas, mientras que para los soviéticos esto era más fácil, puesto que lo que estaba detrás de este hecho era, sobre todo, el dominio del Mar Negro. Aunque la flota soviética del almirante Oktabiarski había perdido sus grandes bases de Odessa, Nykolaev, Kherson, Sebastopol y Novorossisk, aún contaban con las de Batumi y Poti, y desde ellas podían seguir manteniendo la superioridad naval, asegurando así el envío de suministros por la ruta costera tanto como defender ésta de cualquier improbable ataque enemigo y aún amenazar la costa occidental del Mar Negro con más desembarcos, lo que forzaba a los del Eje a mantener alrededor de siete divisiones solo en funciones de defensa costera (una división alemana defendía la costa de Crimea, junto con tres rumanas, después de que cayese Sebastopol a primeros de julio de 1942).

   En esta historia, se dan tres semanas para que el cuerpo 57, reforzado con la 13 división Panzer y la división Waffen-SS Wiking como unidades de vanguardia, parta de Novorossisk y alcance la frontera turca. Se trataría de un recorrido de algo más de seiscientos kilómetros por una carretera costera que en la realidad habría supuesto un gran problema logístico (caso de haberse podido vencer primero la resistencia en Novorossisk y en los pasos de montaña próximos a Tuapse y Sukhumi) debido a su estrechez y a que se encontraba al pie de las mismas montañas. 

  En esta historia, la carretera no hubiera supuesto más que una gran ventaja para los alemanes, pues habría estado cubierta en todo momento por los cañones de la flota del Eje, mientras que las  “Motozattera” (noventa y quizá cien, contando también las naves equivalentes que los alemanes ya tenían en la zona, en la realidad), yendo y viniendo desde el próximo puerto de Anapa (o incluso Novorossisk, si una pronta reparación parcial de esta gran base naval hubiera sido viable), habrían podido transportar diariamente miles de toneladas de material en cualquier punto escogido de la costa hasta las mismas fuerzas de vanguardia. Y todo esto, con la Luftwaffe atacando objetivos en tierra y los otros dos cuerpos alemanes presionando por los pasos de montaña en la misma dirección (estos dos cuerpos ocuparon estas posiciones también en la realidad... aunque nunca pudieron rebasar las defensas soviéticas en las montañas y alcanzar así el mar). Tres semanas es un plazo incluso conservador para la misión encomendada (otros treinta kilómetros de avance diario de promedio).

   También, para ser conservadores, hacemos que Crimea (Kerch y Sebastopol) resista hasta finales de septiembre, es decir, cien días durante los cuales un ejército o suma de ejércitos (llamado por los rusos “Frente”) de casi cuatrocientos mil hombres tendría que luchar casi sin recibir suministros (según Wikipedia, había cien mil defensores en Sebastopol y doscientos ochenta mil en Kerch). Una fuerza de estas dimensiones era dependiente en grado sumo de la artillería con munición de grueso calibre, y ésta se gastaba con rapidez en los duros combates siendo muy difícil de reponer si no se cuenta con buenos medios de transporte. Cercados por el 11 Armee al que se habrá incorporado el cuerpo anfibio en el estrecho de Kerch, y con el mar en poder de la flota italiana, las posibilidades de escapar o ser abastecidos de los rusos habrían sido insignificantes, sobre todo una vez que los alemanes del Grupo de Ejércitos Sur enlazasen con la cabeza de puente del cuerpo anfibio, algo que en esta historia sucede el 24 de julio, cuatro semanas después del desembarco, lo cual tampoco parece un plazo breve. Señalemos que, de esos cuatrocientos mil defensores soviéticos de Crimea, en la realidad fueron evacuados casi ciento cincuenta mil... que en esta historia tampoco hubieran tenido salvación.

   Sin embargo, la resistencia a ultranza del “Frente de Crimea” (desde finales de junio a finales de septiembre en esta historia) tiene sentido y es lógica dados los sacrificios que ya aceptaban las tropas rusas: mientras más tiempo la base naval de Sebastopol pudiera ser mínimamente operativa, más dificultarían el uso del Mar Negro por el enemigo, y también el mantener cerrado el estrecho de Kerch impediría a los alemanes la utilización de los puertos del Mar de Azov (que permitían incluso la navegación por el río Don: hasta las puertas de Stalingrado). La aniquilación final de los hombres de Mekhlis y Kozlov exigiría el asalto final de las divisiones rumanas e italianas, todo con el apoyo aéreo y los cañones de la flota. Sería relativamente fácil, pero causará algunas bajas en las tropas del Eje y supondrá otro retraso para las demás operaciones pendientes: Stalingrado y la travesía hasta el mar Caspio del 1 Panzerarmee. Hemos de tener en cuenta que los alemanes hubieran podido llegar a Stalingrado más fácilmente debido a la utilización de los puertos del Mar Negro (sobre todo, Novorossisk) para transportar los suministros alemanes a partir de octubre. Esta gran ventaja puede quedar compensada en esta historia debido a los retrasos de la campaña de Crimea y la prioridad dada a la conquista de toda la costa del Mar Negro (que no acabaría hasta el 11 de septiembre). Las tropas italianas, por ejemplo, se hubieran retrasado en su despliegue en la zona del este de Ucrania y asimismo hubieran estado peor dotadas de vehículos debido a las prioridades del Norte de África. Igualmente, faltos de unidades de élite, de apoyo aéreo y, en suma, no siendo prioritarios, los ejércitos alemanes se demorarían más en sus avances hacia Stalingrado y el interior del Cáucaso. Todo esto lleva en esta historia a que Stalingrado resista tanto o más que en la realidad, en la cual les ayudó la incapacidad del grupo de ejércitos A alemán en superar las defensas enemigas en el Cáucaso.

   Queda por examinar cómo se verían afectados los otros frentes de la ofensiva alemana de verano (“Fall Blau”) por estas operaciones en el Mar Negro y por el previo envío de tres valiosas divisiones alemanas a Rommel, en África del Norte, divisiones que en la realidad de esta época lucharon contra los rusos (recordemos: se trata de las 22 y 23 Panzer, y la 28 Ligera). “Fall Blau”, la gran ofensiva alemana del verano de 1942, comenzó, en la realidad, en la zona de Voronez el 28 de junio, y solo se inició en el área del Mar de Azov, más al sur, el 9 de julio. Ahora, evidentemente, es al revés, dada la prioridad de enlazar con el cuerpo anfibio desembarcado en Taman, pero el trastorno creado por esta operación entre los rusos supondrá una ayuda muy grande a toda la ofensiva, también en áreas alejadas del Mar Negro. Para calcular esto, y para comprobar que el envío a África del Norte de las divisiones Panzer 22 y 23, más la 28 Ligera, no hubiera debilitado en nada la fuerza ofensiva del Ostheer, conviene que examinemos estos elementos uno por uno, de la misma forma que hubieran debido hacerlo entonces los oficiales alemanes. 

   En la realidad, las divisiones Panzer 22 y 23 fueron dos de las nueve divisiones Panzer que tomaron parte en “Fall Blau” (Grupo de Ejércitos Sur). En total, los nazis contaban con mil seiscientos tanques alemanes en todo el frente ruso… aunque no todos eran igual de buenos. Aproximadamente, durante el periodo de mayo y junio de 1942, en la realidad, hubo unos novecientos tanques "buenos" (tipos de tanque recién salidos de fábrica Mark III y IV, de mayor capacidad de combate) en el sector de la ofensiva, el sur, y unos trescientos en los sectores centro y norte, sectores a la defensiva, donde había más tanques de menor valor. En esta historia se detraerán cien tanques "buenos" de los sectores norte y centro, dejándolo solo en doscientos, a los que se sumarían, a modo de compensación parcial, otros doscientos "malos" adicionales. De esa forma, el número de tanques de mayor valor ofensivo en la zona sur seguirá siendo el mismo.

   En esta historia, la 22 PzD desaparece del frente ruso y no es sustituida, en el momento de la ofensiva (finales de junio), más que por una de las divisiones de infantería del 11 Armee (la 50 ID) que ahora ya es prescindible en Crimea (una vez tenga lugar la entrada en el Mar Negro de la flota del Eje a mediados de junio). Durante el periodo de marzo a junio, el papel que en la realidad jugó la 22 PzD en Crimea lo jugaría ahora la división italiana "Sforzesca"... pero hay que tener en cuenta que ahora el 11 Armee en Crimea se limita a un papel defensivo. También hay que considerar que la 22 PzD era una de las divisiones blindadas más débiles, debido a que la mayor parte de sus tanques eran modelos anticuados, de manera que su peso ofensivo en el frente (a partir de junio de 1942) se ve sobradamente compensado por la 50 ID más el desembarco de las tres divisiones anfibias (solo una parte de los recursos que en la realidad se dispusieron para la después cancelada invasión de Malta) apoyadas por los cañones de la flota (e incluso por una decena de tanques pesados también desembarcados: aparecen entre los datos que tenemos de los preparativos para la invasión de Malta, cancelada a mediados de junio).

   En cuanto a la 23 PzD (la unidad más valiosa de las tres que en esta historia se detraen del frente ruso para reforzar a Rommel en África), en esta historia es sustituida en la ofensiva por la 5 PzD, que en la realidad se encontraba en funciones defensivas en el grupo centro (propiamente, dentro del 9 Armee, cuerpo 23). Y esta 5 PzD a la vez es sustituida por otras dos divisiones de infantería del 11 Armee en Crimea (132 y 170 ID), ahorradas también gracias a la llegada, en el mes de abril, de las otras tres divisiones italianas de montaña (en esta historia, estas divisiones llegarían al frente ruso con tres o cuatro meses de anticipación con respecto a la realidad). En cuanto a la 28 Ligera, esta división de infantería formaba asimismo parte del 11 Armee, llegó en abril y sería también reemplazada por las fuerzas italianas (tres divisiones de montaña italianas, consideradas entonces como "buenas", por tres divisiones de infantería alemanas -28, 132 y 170-, y la blindada "mediocre", 22 PzD, reemplazada por la "Sforzesca", una división de infantería considerada también como "buena"... siempre sopesando que el 11 Armee durante mayo y junio de esta historia alternativa cumpliría solo funciones defensivas hasta que se produzca el desembarco). 

  Por supuesto, en esta historia, la 5 Panzer contará con los mismos tanques con los que contó la 23 Panzer en la realidad (quizá, incluso, la 5 Panzer hubiera sido más valiosa que la 23 Panzer, al tratarse de una división experimentada). Así pues, las fuerzas adicionales que recibe Rommel en África proceden de los cambios de la ofensiva alemana de Crimea, donde Manstein no lleva a cabo las dos tremendas y sangrientas ofensivas terrestres que ejecutó en la realidad en mayo (Kerch) y junio (Sebastopol). Es este ahorro, más la llegada de cuatro divisiones italianas (que Italia, por su parte, podía reemplazar por las fuerzas que no habría hecho falta preparar para el ahora innecesario proyecto de desembarco en Malta) el que permite aumentar su fuerza a Rommel. Y es el éxito de Rommel gracias a estos recursos adicionales (el cierre del Mediterráneo y el consecuente amedrentamiento de Turquía) lo que permite el desembarco anfibio en Taman, que lleva la ruina y la destrucción al Frente de Crimea ruso a un bajo coste (un gran ahorro durante la acción, y otro gran ahorro en el resultado final... aunque el triunfo nazi en Crimea lleva un poco más de tiempo que en la realidad puesto que tienen que esperar a que los rusos, ahora sin suministros llegados por mar, se rindan por hambre y falta de municiones).   

  Y no olvidemos que el cuerpo anfibio de esta historia no es otra cosa que una fracción de las fuerzas que en la realidad tan costosamente fueron preparadas para la cancelada invasión de Malta (por eso los italianos pueden enviar las cuatro divisiones adicionales antes, para que lleguen a Rusia en marzo y abril, y no ya en julio y septiembre). Como mínimo, a partir de mayo de 1942, en la realidad, media docena de divisiones italianas (un poco pequeñas, de dos regimientos) tuvieron que verse comprometidas en los adiestramientos previos a la proyectada invasión de Malta. De estas fuerzas, apenas una tercera parte son necesarias en esta historia para la operación de desembarco en la península de Taman, y las demás quedan disponibles para otros escenarios. La división italiana "Friuli", por ejemplo, tuvo que abandonar la lucha antipartisana en Yugoslavia en mayo para prepararse para la operación de Malta, finalmente cancelada. También el que los italianos pudieran enviar más hombres a Yugoslavia, más el cierre del Mediterráneo, que dejaría a los partisanos más probritánicos sin esperanza, ayuda a que durante el invierno ya no haga falta que los alemanes tengan tropas en la lucha antipartisana en Yugoslavia (en la realidad, llegaron a tener seis divisiones a final de 1942). Eso permitiría constituir el 12 Armee en el Cáucaso a partir de octubre en esta historia, formado inicialmente por esas seis divisiones alemanas y al que se incorporan unidades rumanas, búlgaras e incluso una división española y otra turca de voluntarios.

   Conviene también señalar que Rommel en esta historia recibe en África "solo" ciento cuarenta tanques adicionales “buenos” (tipos Mark III y IV) para sus dos nuevas divisiones Panzer (que, por lo tanto, hubieran quedado un poco incompletas en este aspecto… aunque hubieran podido ser complementadas con tanques italianos, de menor valor), pero para derrotar a los británicos en Gazala y Egipto, Rommel no hubiera necesitado más. Para derrotar a los británicos, de hecho, tal como sabemos hoy que se desarrolló la batalla de Gazala, incluso quizá no hubiera necesitado ningún tanque “bueno” adicional (le hubiera bastado con más infantería alemana y más vehículos y suministros). 

  En cualquier caso, la falta de estos ciento cuarenta tanques ofensivos de último modelo en el frente ruso durante los meses de mayo y junio se hubiera compensado en las funciones defensivas del grupo centro con más infantería (las divisiones del 11 Armee que hubieran podido ahorrarse: 132 y 170 ID), y más tanques “malos” (los de la 22 y 23 PzD de ese tipo, ausentes, que no harían falta en África y hubieran podido enviarse al centro de Rusia), de modo que quedan disponibles más tanques "buenos" de los grupos de ejércitos norte y centro para ser enviados al grupo de ejércitos sur

  Haremos ahora un cálculo aproximado de cómo podían haberse dado esas compensaciones, de forma que, en esta historia, ni la ofensiva alemana en el sector sur del frente ruso, ni la defensiva alemana en los sectores centro y norte, se hubieran visto afectadas gravemente por el envío de las tres divisiones adicionales a Rommel... con los ciento cuarenta tanques "buenos".

  Repasemos otra vez lo de las tres divisiones enviadas a Rommel en esta historia para lograr el cierre del Mediterráneo y su ausencia en el frente ruso:
  
  La ausencia de la muy valiosa 23 Panzer en la ofensiva "Fall Blau" es compensada en esta historia por la presencia de la 5 Panzer, equipada con los mismos tanques de tipo ofensivo.
  La ausencia de la menos valiosa 22 Panzer es compensada, en el momento del avance sobre Rostov, por una división de infantería más procedente del 11 Armee (50 ID)... más las tres divisiones anfibias, los cañones de la flota italiana en la costa y todo el trastorno para los soviéticos que conllevaría el cambio de situación.
  La ausencia de la 28 división de infantería Ligera no tiene que ser compensada en la ofensiva porque no se da la campaña de Crimea (en la que esta división tuvo un importante papel en la realidad) de la forma cruenta que se dio, sino por bloqueo naval. Sin olvidar también en este caso la llegada de las cuatro divisiones italianas a Crimea en marzo-abril de 1942 (para tareas defensivas, no ofensivas).
  La ausencia de la 5 Panzer (que sustituye a la 23 Panzer) en el 9 Armee del sector central (funciones defensivas) se compensa por el envío de dos divisiones adicionales procedentes también del 11 Armee en Crimea, donde la campaña se da de forma mucho menos cruenta que en la realidad (se vence a los rusos de Crimea por bloqueo naval). También recordar aquí que la salida de dos divisiones alemanas del 11 Armee de Crimea (132 y 170 ID) para reemplazar a la 5 PzD se compensa por las ya mencionadas divisiones italianas (menos valiosas que las alemanas, pero que no van a ser empleadas en ofensiva, sino a la defensiva).

  Ahora calculamos lo de los ciento cuarenta tanques buenos enviados a África que faltarían en Rusia durante los meses de mayo y junio de 1942...

  La ausencia de los ciento cuarenta tanques de valor ofensivo que se envían a África y no estarán en el frente ruso en el momento de la ofensiva alemana Fall Blau de junio, se compensa de la siguiente manera: 

  noventa tanques de este tipo sumaban en la realidad las divisiones Panzer 5 y 22, ninguna de las cuales tomó parte en el esfuerzo ofensivo (la 22 sí, pero a partir del mes de julio y con menor importancia, y ahora se compensa por la acción naval y anfibia... incluidos los diez tanques pesados que en la realidad se quedaron esperando participar en el cancelado asalto a Malta), los otros cincuenta serían entresacados de las divisiones Panzer de los sectores Centro y Norte que tampoco tomaron parte en el esfuerzo ofensivo. Según Jentz, el historiador especialista en estas cuestiones, en esta época (mayo, junio 1942) las divisiones alemanas de los sectores centro y norte de Rusia sumaban algo más de trescientos tanques "buenos" (de valor ofensivo), mientras que en el sector Sur había novecientos. Armar a la 5 Panzer para tomar parte en la ofensiva del sector sur (es decir, ocupando el lugar que en la realidad tomó la 23 Panzer) exigía sacar ciento once de ellos. Significa sacar entera esta 5 división Panzer del grupo centro (con sus más de sesenta tanques buenos... era la mejor dotada de los sectores Centro y Norte) y "entresacar" otros cincuenta, como se ha dicho, de entre los otros doscientos tanques buenos de las otras divisiones (los treinta restantes para la suma serían los de la 22 PzD).

  Para compensar la ausencia de estos ciento diez tanques de valor ofensivo en la defensa de los sectores centro y norte, contamos con casi doscientos tanques de valor defensivo (modelos PzII y 38-t) adicionales (ninguno de estos es enviado a África, donde ya había tanques italianos) que proceden sobre todo de los que en la realidad formaron parte de las divisiones Panzer 22 y 23. Así, cualquier división Panzer de los sectores Centro y Norte (funciones defensivas) podía reemplazar cada tanque de valor ofensivo por dos de menos valor. No olvidemos que la Panzer 5 de esta historia (armada como si fuera la 23 Panzer de la realidad) es sustituida por dos divisiones de infantería en sus funciones defensivas (también pueden recibir algunos tanques "defensivos" o "malos" para apoyar su esfuerzo, naturalmente, de entre los doscientos mencionados).

  En resumen: la ausencia de la Panzer 5 en el grupo de ejércitos centro se compensa por el envío de dos divisiones de infantería adicionales, y la ausencia de ciento diez tanques ofensivos (en el grupo de ejércitos Centro, es decir, los de la Panzer 5) se compensa por casi doscientos tanques defensivos más (en su mayoría, los de la Panzer 22, que se envía a África sin tanques de este tipo). Nada en estas cosas resulta un cálculo exacto, pero parece proporcionado.

  Por supuesto, a lo largo del verano, la situación de la fuerza blindada alemana en Rusia mejoraría todavía más porque hay que tener en cuenta que, en la realidad, a Rommel se le enviaron, después de Gazala y a lo largo de todo el verano de 1942, unos ciento treinta tanques buenos (Mark III y IV), junto con otros elementos importantes de armamento, como artillería autopropulsada, y que todo se perdió finalmente en la derrota de El Alamein. En esta historia, durante el verano de 1942 a Rommel, tras su gran victoria en Egipto, no hace falta enviarle nada: se encuentra en el muy poblado Delta del Nilo, victorioso, en una magnífica posición defensiva, tiene tiempo de sobra para reparar sus tanques averiados… y para aprovechar el botín de centenares de tanques enemigos capturados (también habrá capturado los almacenes de los británicos, con los repuestos, y algunas fábricas útiles). De modo que, a finales del verano de 1942, en Rusia, el número de tanques con que contarían los alemanes iba a ser el mismo que en la realidad: lo que se tenga que enviar de más a África se recupera en los dos o tres meses siguientes con lo que no ha hecho falta enviar a África después. Y, sobre todo, el envío de tres divisiones adicionales a Rommel a África no hubiera supuesto debilitamiento para los alemanes en esta ofensiva "Fall Blau", alternativa: el aprovechamiento del cuerpo anfibio más los cañones de la flota, la amenaza de beligerancia turca y el no llevar a cabo en Crimea las sangrientas batallas de Kerch y Sebastopol (menos bajas del Eje... y ciento cincuenta mil bajas soviéticas más) hubieran compensado de sobra la ausencia de estas tres divisiones. 

   Finalmente, es interesante calcular qué habría pasado con el 11 Armee, el ejército alemán en Crimea, aquel que en esta historia pasa por vicisitudes muy diferentes a las de la realidad. 

  Para empezar, la no llegada de las divisiones Panzer 22 y 28 Ligera (enviadas en esta historia a reforzar a Rommel, y que en la realidad llegaron a Crimea, respectivamente, en marzo y abril de 1942) hubiera supuesto un debilitamiento frente a la ofensiva rusa de febrero y marzo desde el este de Crimea (la región de Kerch, donde desembarcaron los rusos en diciembre). Es entonces cuando llegan, en esta historia, las cuatro divisiones italianas para reforzar la capacidad defensiva del 11 Armee.

   Así, a primeros de abril de 1942, Manstein puede no solo resistir al enemigo, sino incluso puede prescindir de dos de sus siete divisiones alemanas (las 132 y 170 ID en esta historia) y enviarlas al grupo Centro: lo hace para permitir que la 5 división Panzer se traslade del grupo Centro al grupo Sur para la ofensiva de mayo (ofensiva planeada “Friderikus” que se convirtió en la batalla de Kharkov: un gran desastre ruso tanto en la realidad como en esta historia). Esta división Panzer veterana, hasta entonces en funciones defensivas, es en esta historia la que sustituye dentro del 6 Armee a la novata 23 PzD enviada a Rommel.  Y una vez producido el desembarco en la costa este del Mar Negro (22 de junio de 1942, en esta historia), de las cinco divisiones alemanas del 11 Armee que habrían quedado en Crimea desde primeros de abril hasta el 22 de Junio, Manstein solo deja a dos allí: las 24 y 72 ID. La 50 ID sería enviada al 1 Panzerarmee para reforzar la ofensiva contra Rostov (que al cabo de cuatro semanas permitirá enlazar con la cabeza de playa), compensando en buena parte la ausencia de la 22 Panzer (hemos de recordar otra vez que la 22 Panzer era relativamente débil, pues tenía pocos tanques de último modelo) y otras dos divisiones, la 46 ID y la 22 Luftlande, son transportadas por mar desde los puertos de Crimea ocupados por el Eje hasta la cabeza de playa en la península de Taman, para reforzar al cuerpo anfibio (cuyo mando tomará Manstein en persona). También hay que tener en cuenta que, una vez ha entrado la flota italiana en el Mar Negro, por lo menos dos divisiones rumanas de defensa costera (Mar Negro Occidental) están libres para dirigirse a Crimea a reforzar el 11 Armee. 

   En esta historia, pues, cuatro semanas después del desembarco, y tras que los del Eje resistan los intentos rusos de desalojar al cuerpo anfibio de la península de Taman, se produce el enlace con el grupo de ejércitos A de la ofensiva “Fall Blau” (1 Panzerarmee y 17 Armee) y entonces, las divisiones del 11 Armee reciben nuevos destinos: las divisiones 22, 24, 46 y 72 de infantería son enviadas al frente de Leningrado. ¿Por qué? Porque en la realidad allí fueron enviadas las divisiones 24, 28, 72, 132 y 170. Esto se hizo así porque Hitler quería conquistar Leningrado, Stalingrado y el Caúcaso aquel verano. Y en esta historia querrá exactamente lo mismo. 

   Sin embargo, de esas cinco divisiones que en la realidad fueron trasladadas con la misión de sumarse al esfuerzo del Grupo de ejércitos norte para tomar Leningado, solo la número 24 recibe ese destino en este curso alternativo. La 72, igual que en la realidad, es situada en el grupo Centro por causa de la ofensiva rusa en Rzhev (agosto). La 28 Ligera estaría en Egipto. Y las 132 y 170 se encontrarían en el grupo centro (9 Armee) desde el mes de mayo, cuando sustituyen en funciones defensivas a la 5 PzD (recordemos de nuevo que ésta a su vez es la que va a ocupar el lugar en el grupo Sur que en la realidad ocupó la 23 PzD, enviada a África en esta historia). Este tipo de movimientos se hacían constantemente en la sala de mapas de Hitler, y siempre teniendo en cuenta las necesidades logísticas, los tiempos de desplazamiento y la relativa fortaleza de cada unidad. Hitler mismo gustaba de determinar esos detalles, con mayor o menor acierto. 

   Se dirá que situando en Leningrado solo las divisiones 22, 24 y 46, el refuerzo recibido en este sector sería inferior al que el que se recibió en la realidad (cuando llegaron cuatro de las cinco divisiones inicialmente enviadas), pero lo cierto es que estas tres divisiones valdrán tanto como las cuatro que se enviaron. ¿Por qué? Porque el 11 Armee, en esta historia, no ha hecho ni la ofensiva de Kerch (mayo 1942 en la realidad) ni el asalto a Sebastopol (hasta primeros de julio en la realidad). En estas dos duras batallas los rusos fueron aniquilados… pero a un alto coste para alemanes y rumanos. Entre muertos y heridos irrecuperables, el 11 Armee de Manstein perdió el equivalente a una división completa (de alemanes, y casi otra división de rumanos). Ahora los rusos de Crimea son derrotados a un costo mucho más bajo para sus enemigos, gracias al dominio del Mar Negro por estos (y los vencidos experimentan más bajas, pues casi ningún soviético puede ser evacuado por mar).

   La estrategia militar en el frente ruso consistió en buena parte en este tipo de juegos macabros de traslados, intercambios y reemplazos según las diversas opciones pero, por encima de todo, en el frente ruso era la situación logística la que determinaba las condiciones para triunfar o fracasar, con independencia del sacrificio de unos y la habilidad táctica de otros. El uso del Mar Negro, unido a no haberse desperdiciado los costosos preparativos para la invasión de Malta (el “cuerpo anfibio” de esta historia), hubieran dado la victoria a “Fall Blau”… al menos en su aspecto fundamental, porque, como se verá más adelante en esta historia, y siempre para ser conservadores y realistas, Hitler tampoco ahora consigue alcanzar el mar Caspio (el avance del 1 Panzerarmee por el centro del Caúcaso) ni conquistar Stalingrado antes de que los soviéticos, tenaces y, a pesar de todo, hábiles, logren contraatacar. El factor de subestimar al enemigo por parte de los alemanes no tiene por qué variar en esta historia.

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